Mostrando entradas con la etiqueta Paz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paz. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de septiembre de 2012


La Responsabilidad Social camino para la paz 


Recientemente estuvo de visita en el Táchira la experta en proyectos sociales de la Cámara Venezolano Americana de Industria y Comercio Elizabeth Martínez dictando un importante taller denominado “Proyectos y Responsabilidad Social” con el fin de suministrar el conocimiento de técnicas fundamentales para impulsar planes que incidan directamente en el desarrollo integral del estado, enfatizando sobre todo el vínculo que debe existir entre las organizaciones sociales y los entes gubernamentales para la consolidación de estrategias impulsadoras de bienestar.

Esta socióloga, profesora de la UCAB y de la UNIMET tiene doce años de experiencia trabajando en la construcción de competencias transversales para el diseño y gestión de proyectos sociales; por lo que fue invitada por el Gobierno Democrático, a través de la alianza estratégica con Venancham, para la capacitación tanto de funcionarios públicos, voceros de la sociedad civil como dirigentes vecinales.    

La Responsabilidad Social es un concepto matriz para promover una nueva ética ciudadana que contribuya a impulsar un desarrollo equilibrado y sustentable, haciendo copartícipes a los actores sociales de la construcción de una sociedad justa y solidaria. Desde estos puntos de vista ser socialmente responsable significa establecer metas y acuerdos mutuos que introduzcan en el entorno un dinamismo transformador de las realidades humanas, contribuyendo a que los ciudadanos hagan de éste un propósito de reciprocidad y justicia.

Diversos expertos en el tema han determinado que un proyecto de responsabilidad social se encuadra en un proceso de discusión y promoción de alternativas de largo plazo, para la construcción de un país viable. Ello implica: reconstruir los vínculos de las personas entre sí fomentando la cooperación e incrementando la capacidad organizativa de las comunidades que garantice los derechos de los ciudadanos; construir una sociedad civil articulada, necesaria para consolidar el marco ético requerido para que los individuos establezcan verdaderos compromisos con el bienestar de los otros y con el bien común. Por tanto, la responsabilidad social ha de encuadrarse en la configuración de una ciudadanía activa, comprometida con los valores y principios de una constitución democrática, a través de una participación efectiva y decisiva, dentro de un proyecto que dé prioridad a la vida de las personas sobre las instituciones.

Señala Martínez que se hace necesario un accionar socialmente responsable desde la gestión gubernamental en conjunto con la empresa privada, pues las necesidades  humanas no tienen color político. Es en el rescate de los valores donde se encuentra la clave de este compromiso, el cual debe comenzar desde el momento del nacimiento; haciendo énfasis en que mejorando la calidad de vida es posible asegurar el futuro.  El portafolio de oportunidades de bienestar que ofrece la Fundación de la Familia Tachirense tiene el trazo perfecto de una propuesta socialmente responsable, pues se enfoca a partir del momento de la concepción del hijo en el vientre materno, siendo ésta un modelo de éxito a replicar fuera de las fronteras tachirenses.

Un ejemplo patente es nuestra Casa de Parto Humanizado, cuya infraestructura fue realizada 100% con el aporte de responsabilidad social empresarial, a través del Gobierno Democrático del Táchira. Tal como señala Elizabeth, en el lema “Grande como su Gente” se dignifica y respeta al ser humano en sí mismo y la realidad venezolana demanda que cada ciudadano encuentre el punto justo del respeto hacia su propia dignidad. Por ello, son frases con las del Papa Benedicto XVI en su Encíclica “Caritas in Veritate” las que confirman nuestro compromiso con el futuro: “El bien común y el esfuerzo por él, han de abarcar necesariamente a toda la familia humana, dando así forma de unidad y de paz a la ciudad del hombre”.


Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
                                                                                                             pazcomopropuesta@gmail.com 
                                                                      lapazcomopropuesta.blogspot.com
                                                                                      FFTdigital: 


miércoles, 5 de septiembre de 2012


Asumiendo el compromiso con el futuro 


En el marco del cierre del año académico 2012 tuve el honor de haber sido nombrada madrina de varias promociones de alumnos de nuestro estado. Desde preescolar hasta universitarios, los graduandos fueron agasajados en la Residencia Oficial de Gobernadores, donde tomé un tiempo de la celebración para dedicarles algunas palabras de motivación y felicitación. En la Fundación de la Familia Tachirense estamos convencidos de la gran importancia que la educación representa como un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz; por esta razón, la oportunidad de estrechar  vínculos con los ciudadanos del futuro, gestores sociales en potencia, afianza aún más el compromiso con nuestro estado y el país.

El consenso de la comunidad internacional plasmado en los documentos que la UNESCO ha divulgado expresa que la educación tiene la misión de permitir a cada persona, sin excepción, fructificar sus talentos y capacidades de creación, lo que implica que pueda responsabilizarse de sí mismo y realizar su proyecto personal. Todo ser humano tiene el derecho a participar del hecho educativo, para después asumir el deber de contribuir a la educación de los demás. Entender esta responsabilidad es vital para forjar el cimiento de una sociedad de aprendizaje para el desarrollo.

Hoy quiero hacer especial énfasis en las reflexiones compartidas con mis ahijados de las promociones de Biología y Química y Educación Básica Integral de la Universidad de Los Andes – Táchira, profesionales recién graduados que están culminando una importante etapa en sus vidas y asumiendo el compromiso de enfrentar los retos del futuro; por ello les invité a nunca descansar y superarse, a no colocar límites a sus metas y anhelos. En el Táchira contamos con generaciones de buenos educadores para los tiempos venideros y eso nos permite tener esperanzas sobre el porvenir.

Reflexionando sobre la experiencia de dos hombres, ejemplos de tenacidad y triunfo, compartí con los graduandos algunos aspectos resaltantes sobre sus visiones ante los desafíos que se les fueron planteando en el camino. Uno de ellos es Steve Jobs, genio de Apple y Pixar, quien pese a una serie de limitaciones tanto familiares como académicas se convirtió en líder mundial en tecnología y animación digital; dejó un legado de perseverancia y fe personal, pues cuando los demás no apostaban a sus capacidades para conquistar grandes logros e incluso siendo despedido a los 30 años por los socios de su primera empresa, jamás dejó de creer en él mismo porque amaba lo que hacía: “aunque la vida te golpee con un ladrillo en la cabeza, nunca pierdas la fe”.

La otra historia compartida fue la de Alberto Vollmer, Presidente de Ron Santa Teresa, referente de prestigio empresarial por estar al frente de la casa productora del ron venezolano mejor posicionado en el mundo; quien fuera invitado a dar el discurso de graduación a los alumnos del Programa Avanzado de Gerencia del IESA en octubre de 2010. Sus palabras cuentan con lo que ha sido su paso por la compañía y cómo logró superar con éxito cada desafío gerencial. Esta experiencia le ha ofrecido valiosas lecciones que él resume en asumir con humildad los retos que trae la vida, pues ésta nos habilita para aprender; liderizar cada proyecto personal con tenacidad y sentido de servicio; creer en uno mismo y no permitir que otros determinen las propias capacidades; regirse ante todo por valores y principios; plantearse objetivos con orgullo y pasión; ser incondicionalmente constructivos y constructores, recordando que el éxito es 1% inspiración y 99% transpiración.

Estas anécdotas fueron el marco para proponerles a los nuevos profesionales de la pedagogía una visión inspiradora de futuro, pues van a gerenciar un aula y formarán  talento humano, por ende tienen un compromiso trascendental con la sociedad. El país confía en este grupo de avanzada, por ello la invitación a ser útiles y proactivos, pues  dejarán huella en los seres que pasen por sus aulas siendo luego quienes tendrán las riendas para llevar adelante los destinos de la nación. La responsabilidad que tenemos como promotores de ciudadanos íntegros es significativa y así lo afirma la UNESCO: “sólo mediante la educación podremos edificar una paz duradera en la mente de los hombres”.


Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
                                                                                                             pazcomopropuesta@gmail.com 
                                                                      lapazcomopropuesta.blogspot.com



jueves, 26 de julio de 2012



Día del Niño: Promoviendo alegría, promovemos paz

La ONU en Asamblea General exhortó que todos los países instituyeran el Día Universal del Niño, fecha que se dedicaría a la fraternidad y a la comprensión entre los niños del mundo entero, programando actividades propias para promover el bienestar de ellos. En el marco de esta efeméride, que celebramos en nuestro país el tercer domingo de julio de cada año, hemos aunado esfuerzos todo el Gobierno Democrático del Táchira y la Fundación de la Familia Tachirense visitando nuestras comunidades llevando una mega jornada de entrega de juguetes que comenzó el pasado sábado 14.

            En los espacios de consenso internacional para la promoción del bienestar social se ha dejado muy claro que el  niño tiene derecho a una calidad de vida integral, lo cual  implica también la recreación, el amor y una protección especial para que puedan crecer física, mental y socialmente sanos; sin embargo, esto es posible si el entorno primario de desarrollo cuenta con las posibilidades ciertas de brindarles oportunidades adecuadas.

Las acciones que llevamos a cabo como acompañamiento a la familia significan invertir positivamente en ellas. James Heckman, Premio Nobel de Economía, especialista e investigador en la materia ha comprobado que las familias condicionan mucho los resultados que los niños alcanzarán al llegar a la edad adulta, por tanto muchos problemas económicos y sociales de gran importancia guardan relación con los bajos niveles de competencias y aptitudes en la sociedad.

El contexto familiar de los niños es un factor que permite predecir sus futuras capacidades cognitivas y socioemotivas, por ende es medida del éxito que tendrán a futuro. La intervención temprana fomenta la escolaridad, promueve la productividad de la fuerza laboral y favorece el desarrollo de un país. La evidencia afirma que las medidas que  se apliquen en beneficio de familias en desventaja posibilita el desarrollo de ciudadano comprometido con su entorno.

Al mejorar las condiciones de vida de la familia estamos incidiendo inmediatamente en beneficio de los niños. La jornada de entrega de juguetes para nuestros pequeños significa apoyar la economía familiar, como una acción manifiesta para brindar no solo alegría a un niño, hablamos de toda una gestión de bienestar cuyas bases se asientan en las propuestas de políticas públicas eficaces que puedan impactar favorablemente en los hogares tachirenses; porque de todos y cada uno de sus miembros depende la calidad de la sociedad que vivamos más adelante.

La Nobel chilena Gabriel Mistral expresó: “El futuro de los niños es siempre hoy, porque mañana será tarde”. Tenemos un compromiso de continuar promoviendo acciones para transformar, de manera tangible y material, los espacios donde se gestan los ciudadanos del futuro. Un  niño feliz es un adulto de paz.


Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
                                                                                                                  pazcomopropuesta@gmail.com 
                                                                                                            lapazcomopropuesta.blogspot.com

jueves, 12 de julio de 2012


Valores y Talento Humano (I) 


El pasado sábado 07 de julio se celebró en el Colegio Acacio Chacón de Cordero el “I Congreso de Talento Humano”, organizado por estudiantes de la carrera de pedagogía del Instituto Universitario de Educación Especializada y en el cual tuve la oportunidad de participar como ponente. Son escenarios como éstos los que respaldan la importancia de la educación para el crecimiento y transformación de un país; es por ello que comparto hoy la primera parte de lo que fue ésta exposición, pues el tema educativo debe abordarse desde distintas perspectivas para nutrir el proceso que lo envuelve.

El concepto de talento humano empezó a introducirse hacia finales de los años 90 y en  sus inicios fue vinculado a los procesos de gestión y producción empresarial, dentro del marco de los nuevos escenarios: La globalización, el permanente cambio del contexto y la valoración del conocimiento. Desde estos ámbitos organizacionales, el talento es una capacidad integral gracias al cual la sumatoria de competencias y habilidades potenciadas desde el "ser" son aprovechadas para la innovación. Viene a ser la integración e interacción en la persona de: habilidades, conocimientos, experiencias, actitud, valores y competencias necesarias para  desarrollarse en diferentes contextos. Tenerlo claro permite identificar de qué manera y en qué áreas cada ser humano tiene potencial, pudiendo aprovechar dicho talento en beneficio propio, de la organización y de la sociedad.

Ahora bien, este abordaje ha ido ampliando su radio de acción a la luz de los paradigmas para  denominar el  nuevo orden mundial del Siglo  XXI: "Sociedad de la Información", "Sociedad Globalizada", "Sociedad del Conocimiento", “Sociedad del Saber”. Sin embargo, a pesar de las diferentes denominaciones los autores coinciden en que el  recurso productivo estratégico es el conocimiento y la clave es saber cómo utilizarlo.

Abdul Waheed Khan, Subdirector General de la UNESCO para la Comunicación y la Información, afirma que el conocimiento en cuestión no sólo es importante para el crecimiento económico, sino también para empoderar y desarrollar todos los sectores de la sociedad. Leif Edvinsson, asesor de la ONU y experto mundial en Capital Intelectual (IC), Conocimiento e Innovación señala que los sistemas educativos de los países explican las posiciones relativas de éstos en relación con su PIB. Para crear valor las naciones necesitan estar bien conectadas con una infraestructura diseñada para fomentar el acceso al conocimiento.

Si aludimos al mundo que nos toca vivir, nos daremos cuenta que tanto los ámbitos de formación profesional como el mercado laboral presionan a la institución escolar y ejercen una gran influencia en el ámbito cultural, con respecto a la importancia de formar individuos que se caractericen por ser competentes. En el mundo actual, tan complejo como dinámico, enseñar a ser competentes y talentosos requiere que los docentes tomen conciencia de que la transmisión enciclopédica de saberes es poco significativa para los estudiantes. La escuela tiene que lograr que su “capital humano” desarrolle sus potencialidades físicas, emocionales e intelectuales, para que este pueda insertarse de manera positiva en los distintos sectores de la vida social.

Un ser humano íntegro, más allá del saber, es posible cuando se asume que el compromiso de formar ciudadanos de paz depende del tipo de educación significativa que podemos generar. Cabe entonces la pregunta: ¿el talento nace o se hace?


Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
                                                                                                                  pazcomopropuesta@gmail.com 
                                                                                                            lapazcomopropuesta.blogspot.com




miércoles, 4 de julio de 2012


¡Qué Nota es mi Escuela!

Música y Valores para la Paz


 Hoy nuestra ciudad de San Cristóbal se llena de las melodías de “La Flauta de Venezuela”, como ya es conocido en todo el mundo. Huáscar Barradas, uno de los músicos más importantes de nuestros país, con una prestigiosa proyección internacional y padrino de nuestro Programa ¡Qué Nota es mi Escuela! ofrece un gran concierto junto al talento musical de los niños y niñas de las escuelas del estado. Contar con el respaldo de una personalidad del calibre de este artista nos brinda una valiosa ocasión para reforzar positivamente la acción pedagógica que aplicamos a través de este programa educativo, pues representa un modelo con el que los niños pueden reflejar un ejemplo de su futuro.

Los seres humanos requieren desde temprana edad estar inmersos en un proceso de socialización familiar y escolar en el que se eleven los valores intrínsecos para ir sentando las bases de su éxito como adultos. De ahí que se precise, en el marco de una educación de calidad, procurar la formación artística para un adecuado desarrollo de su personalidad.





Señala la investigadora Lina D’Ambrosio que las enseñanzas artísticas inciden en la capacidad de interactuar de la persona, habilitándole para comunicarse más eficazmente; los niños adquiere conocimientos mediante los sentidos, a través de los cuales registra la información que proviene de su entorno, por lo que éstas juegan un importante papel en los procesos cognitivos.

Varios especialistas en el campo han comprobado, a través del tiempo, que la música permite exteriorizar sentimientos de forma sublime y es un elemento de gran importancia en el desarrollo de la sensorialidad y la creatividad porque: promueve el aprendizaje significativo, desarrolla aspectos sociales, cognoscitivos, emocionales y físicos, fomenta el desarrollo del lenguaje y fortalece el pensamiento lógico. Tal y como lo expresa el Maestro Antonio Abreu, fundador del Sistema de Orquestas de Venezuela, la música y en general las artes son imprescindibles cuando se trata de garantizar la formación integral y humanística, de manera que el mundo de los valores sea objeto de aprendizaje.

      
¡Qué Nota es mi Escuela!, ofrece la posibilidad a los niños del encuentro con la experiencia musical fomentando el desarrollo de talentos por medio de la práctica de los valores. Esta iniciativa colabora con el docente en el diseño y aplicación de estrategias para la creación de  hábitos y cualidades que conlleven a la formación del valor como virtud; además de promover las habilidades para la interpretación y creación musical instrumental en el niño; es decir, música y valores  como recursos significativos para moldear un ser humano feliz y comprometido con la sociedad.  Gracias a los esfuerzos que hemos gestionado desde la Fundación de la Familia Tachirense este programa, orgullo tachirense, cuenta con el aval del Instituto de Estudios Humanitarios de las Naciones Unidas como propuesta pedagógica musical promotora de paz.

Es por ello que, reflexionando sobre las palabras del Premio Nobel y Ex Secretario de la ONU, Kofi Anan, nos convencemos cada vez más de que estamos generando la materia prima para formar ciudadanos íntegros: “Cada niño y cada niña deberían tener la oportunidad de desarrollar cabalmente su potencial y contribuir significativamente a la sociedad. La educación es la clave de la paz”.



Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
                                                                                                                  pazcomopropuesta@gmail.com 
                                                                                                            lapazcomopropuesta.blogspot.com

miércoles, 2 de mayo de 2012


Educando para la paz en la primera infancia 


Su santidad Juan Pablo II durante la XII Jornada Mundial de la Paz de 1979 expresó un aleccionador postulado que plantea la fórmula para la formación y desarrollo integral de un ser humano virtuoso, capaz de vivir y convivir en sociedad: “Para lograr la paz, educar en la paz”. Exhorta tanto a padres y maestros, como a los gobernantes a ejecutar la paz a través de las acciones diarias, pues será la obra resultante de la responsabilidad compartida que tenemos todos en dicha misión.

            Es tan prioritario el abordaje permanente y sistemático de este tema que se ha convertido en uno de los objetivos primordiales que la UNESCO desarrolla como definición de la escuela del futuro. Por tanto, la educación debe apoyarse en cuatro pilares básicos: aprender a conocer, para aprovechar las posibilidades que ofrecen los conocimientos a lo largo de la vida; aprender a hacer, para adquirir competencias que capaciten al individuo dentro del marco de experiencias de socialización; aprender a vivir con los demás, para desarrollar el respeto a los valores del pluralismo, la comprensión mutua y la paz; y aprender a ser, para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal.

Educar para la paz es desarrollar todos aquellos valores fundamentales  que son necesarios para la estructuración armónica de la personalidad, desde la más temprana edad. Para ello se requieren entornos de aprendizaje de calidad, adaptados a las necesidades del niño y basados en el respeto a sus derechos; donde la comunión entre el hogar y la escuela sea de estrecha comunicación y permanente participación. Especialistas en la materia afirman que hoy la retroalimentación entre padres, hijos y maestros en los procesos de aprendizaje representa la dinámica ideal para la conformación del ciudadano humanista del mañana.


Comprometidos con la misión permanente de beneficiar sobretodo a aquellos a quienes las posibilidades de acceso a una mejor calidad de vida se dificultan debido a la precariedad del ingreso familiar, hemos desarrollado el programa Casa Hogar Juan Pablo II. En este centro de educación inicial promovemos una mejor convivencia; a través de espacios acondicionados para la estimulación adecuada, con un equipo de docentes, madres cuidadoras y personal de apoyo de alto perfil profesional, ofrecemos: educación pedagógica y en valores, cuidado psicoafectivo, alimentación diaria nutritiva y balanceada, atención médico pediátrica permanente; así como el Taller de Armonía Familiar a cargo del Prof. Felipe Guerrero, académico y orientador de extensa trayectoria,  el cual está dirigido a los padres, representantes y adultos significativos, a fin de hacer del hogar un referente afectivo para nuestros hijos.


  
Apegándonos al Currículo Básico de Educación Inicial y teniendo la filosofía del Santo Padre como inspiración evocadora, nos enfocamos en la familia como una escuela de las virtudes que prepara a los seres humanos para la convivencia social. La comunidad de amor y unión que los hijos tengan de modelo en el hogar determinará su comportamiento y las relaciones con su entorno.

Las realidades sociales de hoy evidencian que tenemos la importante misión de brindar soporte el núcleo familiar. Casa Hogar Juan Pablo II tiene más de un 70% de niños cuyas madres son el único sostén del hogar y muchas de ellas pertenecen al sector de la economía informal o con ingresos mínimos; como no cuentan con los recursos para costear una guardería, optaban por llevarse a sus hijos al sitio laboral; siendo en algunos casos la propia calle. Investigadores señalan que en los primeros años se desarrollan procesos cognitivos y lingüísticos que favorecen el razonamiento y la comprensión; si el entorno no es favorable a la estimulación positiva de estos niños ¿qué calidad de oportunidades tienen para comenzar el camino de la vida como seres humanos integrales y felices?

            Son acciones concretas como éstas las que pueden delinear una sociedad donde se privilegie a nuestros niños como esperanza de vida. El ser humano es materia prima que no se transforma por sí misma, sino que requiere la interacción de la educación para que aflore lo mejor de cada uno. De cómo convivan los niños será el adulto del mañana comprometido con la edificación de una sociedad de paz.                                pazcomopropuesta@gmail.com



Genny Morales de Pérez
Primera Dama del estado Táchira / Pdte. Fundación de la Familia Tachirense


lunes, 30 de abril de 2012


Normas de convivencia dentro del aula 

El tema de los valores humanos propicia el encuentro de esfuerzos para alcanzar una meta común: la paz. Es por ello que en esa incansable búsqueda de herramientas que permitan articular acciones orientadas a lograr este fin común, el pasado martes 13 acompañamos en la Residencia Oficial de Gobernadores a la Dra. Norma Obreman, prestigiosa educadora impulsadora del Currículo Básico Nacional y Ex -Directora General de Docencia del Ministerio de Educación, en una valiosa conferencia sobre la importancia de la formación en valores durante las primeras etapas de la educación del ser humano.



He querido compartir con ustedes algunos de los planteamientos que allí se formularon, pues es importante que nos sigamos nutriendo de todo aquello que promueva una respetuosa y armónica interacción humana. Si los valores están dentro de nosotros ¿cómo hacemos para que estos afloren y permitan a los niños que estamos formando hoy, tomar decisiones dentro de un marco moral y ético?

La enseñanza de los valores desde el principio de la educación formal de un niño fortalece la autoestima, desarrolla la personalidad y estimula de manera positiva el ser. Sin embargo, tendemos a ser retóricos y a dar explicaciones teóricas acerca del tema, cuando lo pedagógico es actuar sobre el valor y desarrollar experiencias con base en el mismo; se trata de modelar con el ejemplo.

El maestro debe fomentar la convivencia dentro del aula, y así aprovechar dicho espacio más allá de la perspectiva estrictamente académica, al manejarlo desde un enfoque social. Es decir, lo que allí aprendamos debe permitirnos vivir mejor y alcanzar niveles de calidad de vida. Es necesario entonces, que el asunto social, ético y moral crezca a la par de los otros conocimientos formales. El convertir el aula en un laboratorio vivencial, ofrece la posibilidad de  experimentar una mejor coexistencia fuera de ésta.



Ante la realidad convulsionada que hoy nos agobia, humanizar el aula permitirá que - ante el conflicto - ese niño en pleno proceso de formación pueda afrontarlo con asertividad; permitiendo así el modelaje de un adulto responsable y comprometido con una convivencia armónica.

Encaminar el comportamiento social de nuestros niños, dentro de un referente de valores, precisa de algunos principios de enseñanza en la situaciones conflictivas, como:  valorar los acuerdos mutuos y dar oportunidad a los niños de rechazar soluciones propuestas, enseñarles procedimientos imparciales para resolver desacuerdos, no continuar el conflicto si los niños ya han perdido el interés por él, ofrecer oportunidad para el desagravio, alentarlos a resolver sus propias diferencias, proponer (no imponer) soluciones, respetar la posición de cada niño ante el conflicto, velar por su seguridad física, usar métodos no verbales para calmarlos, ayudarlos a usar las palabras y clarificar el problema, verbalizar el conflicto y propiciar que los niños aporten soluciones.

Si aunamos la propia experiencia en conexión con las enseñanzas vividas, podremos crear mejores modos de vida dentro del entorno social particular del niño. No existe una fórmula única, pero sí un solo resultado: ciudadanos para la paz. pazcomopropuesta@gmail.com

Genny Morales de Pérez
Primera Dama del estado Táchira / Pdte. Fundación de la Familia Tachirense