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jueves, 1 de noviembre de 2012


La nutrición de calidad en el embarazo es un derecho


Durante el embarazo las necesidades de la futura madre aumentan debido a los diferentes cambios que ocurren en su cuerpo y a los requerimientos del feto en crecimiento y desarrollo. Una alimentación balanceada durante el embarazo favorece la evolución de una gestación saludable, el nacimiento de un bebé con el peso adecuado y beneficia la producción de leche materna, de manera que la madre logre alimentar al recién nacido con las proteínas y nutrientes necesarios para su  desarrollo.

El Programa Madre Feliz, consciente  que los hábitos alimentarios de la mujer embarazada son factores directamente relacionados con su salud y la de su hijo, implementa su componente nutricional mediante el “Mapa Conversacional de Nutrición” herramienta de formación certificada por la Fundación Bengoa y que hemos concebido para dar soporte al programa mediante una actividad interactiva, guiada por un facilitador profesional, que le permite a la mujer embarazada involucrarse activa y concientemente en el tema. Es una experiencia educativa, dinámica y amena, mediante grupos de apoyo que posibilita a la futura madre asimilar la importancia de practicar hábitos alimenticios saludables. De esta manera, le brindamos la posibilidad de tomar decisiones adecuadas sobre su salud integral, lo cual incidirá positivamente en las condiciones físicas, mentales y emocionales del nuevo ser; así como en la preparación de la madre para afrontar la crianza bajo un marco de sanas costumbres y conociendo  los beneficios que esta conducta aporta a su vida, a la de su hijo y a su entorno familiar.

Esta estrategia educativa de nuestro programa es fortalecida con la entrega del Lactovisoy, alimento concebido para reforzar una sana alimentación materno-infantil. Su presentación en polvo es la base para la preparación de una bebida con excelentes cualidades nutritivas enriquecida con vitaminas A, C, complejo B, ácido fólico, B12, hierro y zinc. Este complemento alimenticio es distribuido en la red ambulatoria del estado y entregado directamente a nuestras madres en las jornadas sociales que realizamos en los municipios del Táchira.

            El pasado miércoles 24 de octubre, la Fundación de la Familia Tachirense, con el respaldo del Gobierno Democrático del Táchira, llevó el Programa Madre Feliz a la población fronteriza de San Antonio. Organizamos un evento de entrega de canastillas para las embarazadas, con implementos necesarios para afrontar con más seguridad y tranquilidad la llegada del nuevo ser, junto al complemento nutricional Lactovisoy, para reforzar la sana alimentación de las gestantes. Sin embargo, en un lamentable hecho perpetrado en la Alcabala de Las Dantas por funcionarios irresponsables de la Guardia Nacional Bolivariana, parte de esta dotación fue retenida indebidamente, despojando a las madres más necesitadas del derecho a beneficiarse de esta importante ayuda social, cuyo único objeto es brindar un embarazo saludable. Estas mujeres tachirenses fueron objeto de “violencia institucional” que expresamente se manifiesta en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres A una Vida Libre de Violencia en su artículo 15, numeral 16 :  “Son las acciones u omisiones que realizan las  autoridades, funcionarios y funcionarias, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública, que tengan como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta Ley para asegurarles una vida libre de violencia.”

            A pesar de acudir al Destacamento de Fronteras No. 11 a  interponer la debida denuncia, como una ciudadana responsable de resguardar los bienes del Estado y la integridad de las madres; no fui atendida. Sin embargo, tristes situaciones como éstas nos estimulan para asumir con mayor coraje y responsabilidad la lucha por la defensa de la vida, pues se trata de las mujeres que llevan en su seno la próxima generación de ciudadanos. De la calidad del embarazo de nuestros hijos depende el futuro de la sociedad.

Juan Pablo II afirma que “reconocer el papel que corresponde a la mujer en la sociedad contribuye a tutelar los valores de la familia, de la vida y de la paz". Madres del Táchira, nuestro compromiso es el bienestar integral de la familia y nuestra responsabilidad es garantizarles este derecho... Seguiremos adelante.



Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
                                                                                                             pazcomopropuesta@gmail.com 
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miércoles, 24 de octubre de 2012


Cambiando paradigmas promovemos la paz


El nacimiento humanizado es un modelo que sensibiliza a quienes están comprometidos en este momento a garantizar el respeto a las necesidades físicas, mentales, espirituales, culturales y sociales de las madres y sus familias, favoreciendo también el ejercicio de sus derechos. A pesar de considerarse un movimiento de carácter mundial que ha logrado involucrar a respetados líderes de las comunidades científicas, académicas, así como a los organismos internacionales voceros y garantes del desarrollo de las naciones, el mismo ha requerido un esfuerzo importante en el cambio de los paradigmas relacionados con las prácticas médico-asistenciales y de salud durante el embarazo, el parto y el puerperio.

Partiendo del hecho general que un paradigma es un modelo o enfoque del entorno, que por medio de un sistema creencias, define las interpretaciones y acciones de las personas; la Dra. Robbie Davis Floyd, Antropóloga Cultural y Especialista en Antropología Bio-Médica y de la Reproducción afirma que,  tal como un pez no puede ver el agua en que nada, un ser humano muchas veces no puede ver sus creencias; opera y vive como si sus éstas fueran la única realidad. Es por ello que la especialista establece lo que implican las preconcepciones que el paradigma tecnocrático maneja respecto al parto, en contraposición con un modelo humanizado de atención a la mujer.

En este sentido, el modelo tecnocrático metaforiza el cuerpo de la madre como una máquina defectuosa que requiere al experto técnico que rescata al bebé, al hospital como una fábrica donde se obtiene el producto de la madre y a la tecnología como elemento trascendente sobre todo el proceso. Se caracteriza por una pérdida del sentimiento de identidad hacia la persona como individuo, donde la noción de la esfera íntima de la mujer queda sin interacción con el personal asistencial. Teniendo tecnología hemos de usarla y se actúa sin dejar obrar a la naturaleza con intervenciones innecesarias que responden a la incapacidad de asumir y respetar el tiempo que toma la evolución natural del parto.

El nuevo paradigma asistencial humanista en cambio, se sustenta en criterios muy diferentes donde el parto y el nacimiento son considerados acontecimientos fisiológicos y trascendentes desde el punto de vista personal, familiar y social. Se respeta el ritmo del cuerpo femenino, perfectamente preparado para parir y el control de la madre sobre su parto. Proporciona una atención personalizada, basada en la evidencia científica y en función de las necesidades de la madre y el hijo, sus expectativas y decisiones, centrada en favorecer la naturaleza humana. Es precisamente este modelo el que la Fundación de la Familia Tachirense, a través del Programa Madre Feliz, promueve activamente favoreciendo el desarrollo materno infantil con una iniciativa de intervención temprana con enfoque en derechos; incidiendo positivamente en el avance hacia una sociedad inclusiva y de bienestar integral.
Apegados al modelo humanista hemos realizado una serie de encuentros formativos y educativos en el tema con el fin de suministrar las herramientas necesarias a nuestro equipo de trabajo y podamos emprender el camino del cambio de manera cohesionada, comprometida y sensibilizada. Desde el curso de Enfermería Obstétrica, mención Acompañamiento de Parto; el convenio interinstitucional entre la ULA y Corposalud, a través de la Casa de Parto Humanizado, para los residentes del Post-Grado de Gineco-Obstetricia; las permanentes jornadas de capacitación con nuestros asesores especialistas: Dr. Orlando Labrador, Neurofisiólogo y Coordinador de la Escuela de Medicina de la ULA; la Dra. Betzabé Roa, Ginecobstetra y Presidente de la Asociación Venezolana de Pediatría y Puericultura o el Dr. Marco Martínez Psicólogo – Psicoanalista y Jefe de Investigación y Desarrollo de nuestra institución; hasta la videoconferencia internacional con Camila Soto, diseñadora industrial y creadora del HUM -equipo especial para la facilitación del parto y único en el país, que forma parte de la dotación de la Casa de Parto Medarda Piñero. Ésta fue la más reciente experiencia formativa de la que nuestro componente docente y el personal médico asistencial del programa fue participe; siendo el primer encuentro de varios que se están programando para nutrirnos de las evidencias que Chile cuenta en el parto humanizado, tomando como referencia el plan de salud que adelanta ese país y que cuenta con más de cien años de experiencia en la atención personalizada de los servicios de salud materna.
Siempre fieles a las reflexiones del Santo Padre, Juan Pablo II dejaba claro que “la vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción”. Hemos asumido un compromiso con la paz y éste comienza desde el vientre materno. Seguiremos adelante.

Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
                                                                                                             pazcomopropuesta@gmail.com 
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miércoles, 29 de agosto de 2012


Parto Humanizado: Esperanza de mundo mejor 


Hablar de parto natural significa acatar los ritmos que la propia naturaleza decreta, atendiendo a la fisiología de este suceso y permitiendo que los procesos hormonales que se desencadenan desde el inicio del trabajo de parto actúen libremente durante todo el proceso. El cuerpo de la mujer está perfectamente programado para parir y en el momento de dar a luz el organismo segrega naturalmente un conjunto de hormonas que van a facilitar el desarrollo óptimo del mismo; favorecerlo implica conocer y crear las condiciones idóneas para que se produzca, dejando que la madre se rinda a la experiencia siendo esencial el estado óptimo del ambiente en que transcurre, la calidad humana y actitudes de los asistentes.

    Esto pone de relevancia la enorme importancia del estado emocional de la madre y cómo influye el trato que recibe, lo que puede condicionar totalmente su progreso. Por ello, las primeras recomendaciones de la OMS no se refieren a la técnica médica, sino al fomento de una atención obstétrica respetuosa con los aspectos emocionales, psicológicos y sociales del parto. Desde hace más de una década, la máxima autoridad internacional en materia de salud, así como prestigiosos círculos de investigadores y especialistas vienen difundiendo el trato humanizado del parto natural, en el afán de brindarle a la mujer la oportunidad de retomar el rol protagónico que siempre tuvo desde  tiempos ancestrales.

Hemos insistido consecuentemente que no se trata de despreciar la intervención quirúrgica, pues cuando el tema es salvar la vida de madre e hijo la instrumentación, analgesia y medicalización es la única vía posible e imprescindible. Sin embargo, estamos convencidos que educando sobre el embarazo y sus profundas implicaciones tanto a la madre, la familia como al entorno estaremos beneficiando la salud y el bienestar de toda la sociedad; demostrado no solo por la evidencia experimental, sino por el éxito que en varios países del mundo como Canadá, Suecia, España e Inglaterra están teniendo los programas y políticas sociales orientadas a privilegiar con un sentido humanista la salud materno infantil. En la Fundación de la Familia Tachirense ofrecemos el Programa Madre Feliz y ahora contamos en nuestro estado con la innovadora Casa de Parto Humanizado “Medarda Piñero”; a través de ambas iniciativas promovemos y accionamos los beneficios que el parto natural brinda.

Acreditados expertos confirmar las ventajas con base en las investigaciones, darlas a conocer es tomar la delantera en materia de bienestar social integral. Humanizar el parto es respetar la libertad de la mujer a decidir posición y movimiento siendo líder de su momento; que no es necesario el uso de anestésicos y antibióticos, pues dejando que las hormonas actúen libremente los protagonistas viven la experiencia en total conciencia, sin riesgos para su salud; el paso a través del canal vaginal favorece al recién nacido al reforzar su sistema inmunológico con las bacterias de la madre, facilitando la maduración y la expulsión de los restos de líquido amniótico por medio de la compresión natural de los pulmones; se permite que el cordón umbilical siga latiendo hasta el final, llevando sangre oxigenada al neonato durante varios minutos tras el nacimiento, sin riesgo de privación de oxígeno; es que el recién nacido sea acogido inmediatamente por el cálido regazo de su madre para iniciar el nexo amoroso que los vinculará toda la vida, propiciando exitosamente la lactancia materna con sus importantes beneficios.  Estas son algunas de las inconmensurables bondades de un parto natural respetado y ellas marcan indefectiblemente la integralidad del ser humano a lo largo de la vida.

Hannah Arendt, filósofa y periodista alemana afirmaba que cada nacimiento es un nuevo comienzo, pues “en cierto sentido se inicia de nuevo un mundo”. La esperanza de una sociedad de paz hoy viene de la mano de quienes tenemos la posibilidad de construir un mundo mejor y brindar esa misma oportunidad a otros.


Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
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miércoles, 22 de agosto de 2012


Casa de Parto Humanizado "Medarda Piñero" 


El pasado jueves 16 de agosto inauguramos la primera Casa de Parto Humanizado en el Táchira bajo el nombre de “Medarda Piñero”, la cual está anexa al Ambulatorio de Palo Gordo en San Cristóbal. Este centro asistencial, dedicado exclusivamente a la atención de la mujer embarazada, es pionero en el occidente del país y representa la consolidación de nuestro Programa Madre Feliz. Nos llena de orgullo, pues significa la cristalización de un proyecto que ha concentrado enormes esfuerzos de un destacado equipo multidisciplinario de profesionales del Gobierno Democrático del Táchira, dejando patente a la colectividad y al mundo que las madres y los niños son prioridad en esta gestión.

Dedicamos esta obra a una extraordinaria mujer tachirense, quien consagró su vida al servicio humanitario para enfermos y desposeídos. María Geralda Guerrero de Piñero (La Grita, 1885 – Barquisimeto, 1972), actualmente se encuentra en el proceso diocesano de beatificación como “Sierva de Dios”  por su trabajo virtuoso con los más necesitados, aún cuando no contaba con recursos económicos y era analfabeta. Devota del Niño Jesús, es admirada por la población de Seboruco (lugar donde vivió la mayor parte de su vida) y ampliamente conocida como “La Caridad Hecha Mujer”. Dentro sus múltiples tareas ejerció el loable oficio de partera y será recordada por su humilde frase de agradecimiento a quienes la ayudaban: “Dios le pague mijitico”. Es en la figura de Merdarda Piñero donde encontramos el referente de los valores tachirenses que identifican la filosofía de nuestra fundación y por ende de la casa de parto.

La Casa de Parto Humanizado “Medarda Piñero” es una iniciativa que apuesta a la vida, donde estamos reivindicando el derecho de la mujer a decidir sobre su parto, con absoluto respeto a la dignidad. Buscamos empoderarla del proceso del nacimiento, que sea un  momento sin ansiedades, ni miedos. Es un espacio creado para beneficiar el parto natural bajo la perspectiva de los intereses superiores del niño y en total apego a la Organización Mundial de la Salud y sus recomendaciones en la calidad de atención basada en el protagonismo de la mujer, en su fisiología y con el mínimo grado de medicalización posible.

Siendo la fisiología del parto tan sensible al entorno, el papel del profesional asistente es estar disponible en un discreto segundo plano, sin interferir, confiando en los recursos naturales de la mujer para dar a luz y aplicar los procedimientos obstétricos únicamente si hacen falta. Por tanto, el protagonismo del parto corresponde a la mujer y esa es la ética de nuestra Casa de Parto Humanizado, un lugar donde la madre puede dar rienda al cúmulo de emociones, sensaciones y sentimientos que experimenta su cuerpo durante el alumbramiento a través de la libertad de movimiento, en un espacio de absoluta  intimidad y calidez, que favorezca la acción del coctel de hormonas liberadas por su propio organismo para dirigir cada uno de las fases de este evento.

Toda la infraestructura de nuestro centro de salud ha sido diseñada para garantizar el absoluto respeto por los ritmos orgánicos de la mujer embarazada, comulgando con un enfoque humanista de la práctica asistencial. Nuestra casa de parto le permitirá a la mujer vivir este acontecimiento como ella desee: sola o acompañada de sus personas significativas; sin ruidos, olores, ni luces fuertes; en un ambiente cálido sin sentirse observada y sin intervenciones innecesarias, con la asistencia oportuna de un personal sanitario comprometido con la salud física, emocional y mental de madre e hijo.

El Dr. Michel Odent, uno de los inspiradores de nuestro Programa Madre Feliz hace la siguiente cita: “La civilización empezará el día en que el bienestar del recién nacido prevalezca sobre cualquier otra consideración”; por esto es que estamos comprometidos en desarrollar oportunidades que garanticen una sociedad de paz, tan necesaria como posible.


Genny Morales de Pérez 
Primera Dama del estado Táchira 
Pdte. Fundación de la Familia Tachirense
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lunes, 30 de abril de 2012


“La primera hora en la vida”


El pasado viernes 23 de marzo organizamos una productiva jornada sobre Lactancia Materna llevada a cabo por un grupo de médicos ganados a la causa de mejorar las condiciones de nacimiento y desarrollo para nuestros niños. Junto con nuestro componente docente del Programa Madre Feliz y el equipo de salud formado en el Taller para Enfermeras en Obstetricia: Mención Parto Humanizado, nos dimos cita en la Residencia Oficial de Gobernadores; como parte de los esfuerzos que venimos impulsando para el fortalecimiento y sobretodo la capacitación del recurso humano que día a día atiende a nuestras madres en todos los ambulatorios del estado y próximamente en la pionera Casa de Parto Natural en Palo Gordo.

         Uno de los temas tratados fue la denominada “Hora Dorada”, esos primeros 60 minutos de vida de todo ser humano cuando, una vez cruzado el canal de nacimiento hacia el mundo exterior, deja atrás la calidez y penumbra del amoroso refugio que lo acogió durante 9 meses. Es algo extraordinario y tan trascendental que marcará determinante la psique de la persona y por ende, el tipo de ciudadano que definirá a futuro un país.

El parto es un proceso natural y fisiológico, eso es un hecho indiscutible. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha convertido en algo casi exclusivamente hospitalario, con elevada incidencia de intervenciones médicas y creciente tecnificación. La evidencia demuestra que en la mayoría de los casos el alumbramiento medicalizado ha llevado a la despersonalización de la atención a la mujer, a su bebé y a su familia: el uso indiscriminado de luces intensas, los ruidos y voces estridentes, la prisa, la separación temprana del recién nacido de su madre, entre otras prácticas se ha vuelto rutinaria costumbre, sin ningún cuestionamiento.

En la primera hora siguiente al parto se encuentra el llamado período sensible, que los especialistas describen como un estado de «alerta tranquila», receptiva y activa, que una vez finalizada se convertirá en sueño profundo durante horas. De allí la vital importancia que tiene la hora inicial de la vida del bebé, para una adaptación lo más armónica posible a la vida extrauterina. El contacto precoz, ininterrumpido y prolongado del recién nacido piel-piel con su madre, inmediatamente después del parto promueve esa adaptación: el metabolismo y la termorregulación del bebé mejoran, se favorece el inicio del amamantamiento, se beneficia la colonización del vulnerable cuerpo por los microorganismos de la madre, garantizando así su inmunización y se estrechan los lazos entre madre e hijo, iniciándose el proceso de vinculación afectiva y conducta maternal.



El respeto absoluto por este momento tan íntimo desencadena una serie de eventos únicos para los protagonistas del alumbramiento. De hecho, en el taller sobre lactancia materna, los médicos explicaron que un recién nacido es capaz de encontrar el pecho de su madre con mayor facilidad si se le deja impregnado en sus manitas el líquido amniótico; cuando consigue el seno materno y los labios establecen contacto con el pezón se estimulan una cascada de hormonas del amor que los bendicen a ambos. Estas hormonas favorecen la expulsión de la placenta, ayudan a contraer y recuperar el útero, reducen el sangrado postparto y facilitan la subida inicial del calostro. Este último representa el primer alimento del neonato y a su vez una valiosa vacuna, el cual contiene todos los nutrientes y anticuerpos necesarios para resguardar los primeros momentos de la vida del bebé.

La Organización Mundial de la Salud proclamó el 7 de junio como el Día Mundial de los Derechos del Nacimiento, sentando posturas determinantes con este tema: que a ningún bebé se le debería privar de la creación del vínculo extrauterino con su madre y que el apoyo a la lactancia materna tendría que ser firme, constante, cálido, basado en la información adecuada. Esta proclama, entre otras más, evidencia un consenso mundial de valoración a los derechos intrínsecos de la madre y el hijo.

Por ello, y en plena concordancia con los voceros que promulgan directrices para mejorar el presente y optimizar el futuro; consideramos que si la madre ha desarrollado un embarazo perfectamente normal y saludable, tiene un parto no interferido por instrumentación quirúrgica, anestesia y antibióticos, si el alumbramiento de su hijo siguió el curso fisiológico completo respetándoles a ambos la primera hora de ese encuentro sensible, permitiendo dar rienda suelta al amor que nutre sus cuerpos, mentes y espíritus estamos en presencia de una bienvenida humanizada al mundo. Un ser humano que comienza bien el camino de la vida abonará la senda para sembrar una sociedad que construya la  paz. pazcomopropuesta@gmail.com


Genny Morales de Pérez
Primera Dama del estado Táchira / Pdte. Fundación de la Familia Tachirense